Frentes Políticos Editorial Excelsior 3 de junio de 2025

1. ContundenteClaudia Sheinbaum no titubeó, 13 millones de votos en la elección judicial es más de lo que logró cualquier partido opositor en 2024, dijo. Lo hizo comparando cifras, desmontando el discurso derrotista de quienes juraban abstención masiva. Su argumento es poderoso; si lo que se buscara fuera control, no se habría hecho la elección, se habría impuesto, como en el pasado. La crítica sobre la pérdida de autonomía se desmorona cuando la ciudadanía participa masivamente. Sheinbaum no sólo defiende la reforma emitida por Andrés Manuel López Obrador, la convierte en mandato popular. Para quien tenía dudas, ahí están los números.

2. Retroceso. En Veracruz, la sonrisa de Rocío Nahle fue más contenida que de costumbre. El abstencionismo del 51.9% fue sólo la antesala del descalabro: Morena perdió fuerza en nueve municipios, bajando de 69 a 60, y su dominio anterior, de 153 ayuntamientos, se diluye en la memoria. Movimiento Ciudadano duplicó votos y el PT pasó de seis a 28 municipios, aunque culpa a la “soberbia” de Morena por perder 39 más. Geovanna Bañuelos y Reginaldo Sandoval ya hablan como oposición desde el interior de Morena. ¿Y Nahle? Agradece Tantoyuca y Acayucan como si fueran medallas. La 4T se fragmenta en su propio bastión.

4. No cambianJulio Menchaca, gobernador de Hidalgo, presume la captura en Miami de César “N”, excontralor de Omar Fayad y cerebro de la Estafa Siniestra. Casa cara, coche de lujo y cero declaraciones patrimoniales. Un clásico. Pero mientras la justicia de EU hace el trabajo sucio, aquí esperamos la limpia prometida. El mandatario dice que será “valiosa” la información que traiga el exfuncionario. ¿Para qué? ¿Para ajustar cuentas con el pasado o para cubrir el presente? Porque también hay observaciones contra Jessica “N”, exsecretaria de Finanzas. No se hagan ilusiones; en Hidalgo, los escándalos no se terminan, sólo se reciclan.

5. RebaseHugo Aguilar Ortiz, mixteco de San Agustín Tlacotepec, va directo a presidir la Suprema Corte. De las veredas del campo oaxaqueño al centro del Poder Judicial, su trayectoria rompe el molde. Formado en la UABJO, forjado en el INPI y curtido en la defensa de derechos indígenas, Aguilar no viene del club del litigio fino, sino de la lucha contra el olvido. Va superando a figuras como Lenia Batres y Yasmín Esquivel, demostrando que no basta con apellidos ilustres ni cuotas de poder. Si llega, será por votos y convicción popular. La Corte, por fin, podría hablar mixteco. Y eso, para muchos, es justicia poética.